José María Aznar: "No sirven los liderazgos sin partidos"
Aunque afirma haberse retirado de la primera línea de la política, el ex presidente del gobierno español José María Aznar no oculta sus simpatías ideológicas ni ahorra críticas: de visita en la Argentina esta semana, calificó el triunfo de Macri como un hecho “políticamente muy importante”,destacó la necesidad de una mayor institucionalidad y observó, más en broma que en serio, que tras su viaje a Madrid Cristina Kirchner debería cuidarse porque “Zapatero tiene fama de mufa”
Tras su paso proselitista por Madrid, la senadora Cristina Fernández de Kirchner debería cuidarse, según advirtió el ex presidente del gobierno español José María Aznar. ¿Cuidarse? "Sí, debería cuidarse -insistió-. Zapatero tiene fama de gafe, de mufa como dicen ustedes. Apoyó al ex candidato demócrata John Kerry en los Estados Unidos y Kerry perdió. Apoyó al ex canciller alemán Gerhard Schröder y Schröder perdió. Apoyó a la ex candidata socialista Ségolène Royal en Francia y Royal perdió. Todo lo que apoya, pierde."
En su lista, Aznar omitió a Fernando Alonso, el piloto gallego de Fórmula 1 que, después de haber sido señalado como ejemplo por el presidente José Luis Rodríguez Zapatero en un acto de su partido, el Socialista Obrero Español (PSOE), realizado en Santiago de Compostela, debió retirarse al domingo siguiente de una carrera en Canadá. "Ojo, porque tiene un componente mufa peligroso -redondeó Aznar con tono de broma-. En todo caso, la senadora Kirchner debería tener ahora un poco de cuidado."
Mientras la senadora Kirchner recorría España esta semana, Aznar participó en Buenos Aires de una reunión del fondo de inversión norteamericano J. E. Roberts Companies, en el cual forma parte de su junta directiva como director para América latina. Les presentó al agente inmobiliario Joseph E. Roberts al presidente Néstor Kirchner y al jefe de gobierno electo de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri.
Entre otras actividades, por la cuales está más tiempo "en aviones que en mi casa de Madrid", Aznar dicta clases de política europea en la Universidad de Georgetown, en Washington; es consejero de News Corporation, cabecera del imperio mediático del magnate australiano Rupert Murdoch, e integra la junta directiva del fondo de inversión Centaurus Capital, de Londres.
¿Dónde quedó la política? "Nunca te olvidas de ella -dijo durante una entrevista con LA NACION-, pero mi sitio y mi aspiración ya no están en la primera línea. Mi sitió está en las ideas, en aportar fundamentos importantes para la sociedad actual."
De eso trata el próximo libro de Aznar, referido a los valores, de inminente aparición. Será el tercero de su autoría después de haber editado Ocho años, una visión personal de España , balance de su gestión como presidente de gobierno entre 1996 y 2004, y Retratos y perfiles: de Fraga a Bush , repaso biográfico de los líderes que más han influido en él. "Estoy en la batalla de las ideas, que es la más importante -dijo-. No estoy en la batalla por los cargos."
-Usted en Buenos Aires y la senadora Kirchner en Madrid...
-Así es la vida. Unos por aquí y los otros por allá.
-Y por acá, ¿cómo ve las cosas?
-Hombre, yo creo que en la Argentina se ha producido una circunstancia política muy importante, como ha sido la victoria de Mauricio Macri. Después de la crisis es evidente que hay una mejoría del país. Políticamente es muy importante la victoria de Macri.
-¿Qué le sugiere que el presidente Kirchner haya designado a su mujer como candidata para sucederlo?
-El problema de muchas sociedades es la necesidad de una mayor institucionalización. A veces, da la impresión de que la permanencia en el poder debe ser eterna, algo que he combatido toda mi vida. Tanto lo he combatido que, antes de llegar a la presidencia, anuncié que iba a estar sólo dos períodos de gobierno. Y respeté mi palabra. Yo tengo un sentido institucional de los países. No creo en las agrupaciones en torno a caudillos más o menos inteligentes. Los países necesitan instituciones sólidas y fuertes, y los partidos, que no tienen por qué ser ni más ni menos simpáticos, deben ser buenos, con buenos líderes que sean parte fundamental del desarrollo institucional del país. No deben construirse los liderazgos sin partidos.
-¿Kirchner es un caudillo?
-Yo hablo con todo respeto de los presidentes de los países en los que he estado y tengo una buena relación con el presidente Kirchner. Mi último viaje a Buenos Aires fue para presentar lo que llamamos una agenda de libertad para América latina. ¿Cuáles son los peligros? El populismo, las políticas excluyentes, la falta de fortalecimiento institucional y de economías de mercado.
-¿Es un problema estructural?
-Sí, sí, claro que es un problema estructural.
-¿Por dónde hay que empezar a resolverlo?
-Tiene que ser una decisión de líderes que dirigen una parte importante de las políticas. Líderes identificables, homologables y que sean capaces de hacerlo por el país. Esos líderes deben tener la visión de un grupo. No vamos a crear un grupo de amigos en torno a un caudillo para llegar al poder. Vamos a crear una gran fuerza política que sea básica para la estabilidad del país. No se prospera al margen de la libertad, sino cuando hay más libertad.
-Más allá de los atentados de Atocha, ¿a qué atribuye el cambio de la política exterior española una vez que usted concluyó su gobierno?
-El gobierno decidió retirar a España de sus alianzas más importantes con los países más importantes. Fue un grave error, como consecuencia de una falta muy grande de definición y de entendimiento político y de un gobierno muy radical que creía que la política exterior dependía de hacer lo contrario de lo que había hecho el anterior. Lo cual es absurdo, como no haber sabido distinguir entre los intereses a largo plazo del país y los intereses a corto plazo del gobierno. Estar entre los Estados Unidos y el Reino Unido para pasar a estar entre Venezuela y Cuba fue un salto negativo. España forjó durante años una política en la cual su presencia y su capacidad estaban fortaleciéndose permanentemente. Y eso se notaba. Era respetada y considerada por todo el mundo. Huimos de ese puesto porque era una política que hacían otros. Me parece un ejercicio de infantilismo político muy grande. Y un error.
-A los otros nos les ha ido bien.
-Bueno, a España tampoco. Perder esa posición que tenía no le ha venido nada bien. Ha perdido influencia, ha perdido capacidad, ha perdido presencia en el mundo, como les pasa a todos los países que, en lugar de marcar ambiciones muy importantes y unirse para conseguirlas, se dedican a crear problemas internos. Cuando uno se cuestiona su propia existencia, es muy difícil que pueda tener una política exterior consistente.
-España retiró sus tropas de Irak, pero aumentó el contingente en Afganistán y colaboró en el Líbano.
-Es un ejercicio bastante infantil pensar que unas cosas compensan otras. Cuando se rompe la confianza en una relación política, como cuando se rompe la confianza familiar o personal, no la recuperas por otras vías. Ya sabes que se ha roto. La actitud del gobierno español al retirar muy vivamente las tropas de Irak nunca será compensada, por más que mande soldados a Afganistán o el Líbano. Es una visión infantil de la política.
-¿Cómo ve a su partido, el Popular, para las elecciones presidenciales de marzo de 2008?
-Mi deseo es que el PP gane. Eso sería muy conveniente para España, cuya situación política tiene un serio deterioro. El PP acaba de ganar las elecciones locales. Está en una posición correcta. Si estos son los problemas del país y la oposición no es seria, correcta y estricta, pues no puede ser percibida como una alternativa posible de gobierno.
-¿Será ETA el tema dominante de la campaña después de la ruptura de la tregua con el gobierno?
-El tema dominante va a ser la disolución nacional. Es el tema en el que está inmersa España. Hay mucha gente que no entiende que eso sea posible.
-Yo tampoco.
-Mira, los países se hacen y se deshacen. Ninguno tiene garantizada la prosperidad permanente ni está condenado al fracaso. España tiene los problemas de un país rico, pero se ha abierto un proceso político de extraña gravedad y complejidad, y uno de sus componentes, los pactos que fundamentaban la transición democrática, ha sido eliminado. Eso quiere decir que, en lugar de una política de integración, tenemos una de exclusión. Lo segundo es que la realidad nacional del país y el aparato del Estado se está diluyendo progresivamente y eso es consecuencia de los pactos con los nacionalismos más radicales y extremos, y las demostraciones terroristas de ETA.
-¿Influyen las autonomías, como la de Cataluña?
-La aprobación de los nuevos estatutos de autonomía está suponiendo un proceso de desarticulación del Estado y de claro debilitamiento de la identidad nacional española. Los países pueden sobrevivir a esas cosas. Nosotros estamos haciendo equilibrio sobre el abismo.
-¿El problema de ETA se resuelve al estilo Irlanda del Norte?
-No. Si es así, lo es equivocadamente. ETA tiene un objetivo: conseguir el poder y la independencia en el País Vasco. Y para ese objetivo mata gente, pone bombas, secuestra, chantajea, extorsiona o declara treguas. La tarea del gobierno no es negociar con los terroristas, sino evitar esos objetivos y fortalecer el Estado, el país, nuestra identidad, nuestros valores. Si se hace lo contrario, si se debilita el Estado, el riesgo es grande.
Por Jorge Elías
El perfil
Primeros años
Nació en Madrid, el 25 de febrero de 1953. Hijo de un conocido periodista radial de la España franquista, estudió derecho en la Universidad Complutense de Madrid y, tras recibirse, incursionó de inmediato en política en la conservadora Alianza Popular.
De diputado a presidente
Elegido diputado por el Partido Popular en 1982 y 1986, escaló peldaños en la estructura partidaria hasta convertirse en su titular y candidato presidencial. Presidió el gobierno español entre 1996 y 2004. Está casado con Ana Botella, con quien tuvo tres hijos.
FUENTE: LA NACION - 29/07/2007
Link corto: http://www.lanacion.com.ar/929638
Desembarco español en Puerto Madero
En Madrid, los inmuebles cuestan 6 veces más
Natalia Muscatelli.
nmuscatelli@clarin.com
Los principales inversores, en el rubro de la Construcción son empresarios nacionales, grandes y chicos. Pero últimamente, no son los únicos: el interés por comprar propiedades locales también está creciendo entre inversores españoles.
Deslumbrados por los valores del mercado doméstico, los nuevos inversores ibéricos no pueden creer que en Puerto Madero, la zona más cara de Buenos Aires, se venda el metro cuadrado a entre 2.000 y 2.500 dólares, cuando en Madrid costaría unos 14 mil euros (17 mil dólares).
Mientras los españoles hacen cuentas, la construcción sigue concentrando cifras millonarias en megaemprendimientos y obras de particulares. Los puntos más activos son Capital Federal, Rosario y Córdoba, apunta Claudio Miteff, gerente inmobiliario del Banco Río, que espera colocar $ 520 millones en créditos durante en 2005. Se calcula que el sistema bancario va a mover unos 3.000 millones este año.
Las grandes torres que proliferaron en Belgrano, Núñez o Palermo vienen a satisfacer a clientes que buscan edificios sin medianera, bien ubicados y con alto nivel de servicios, señala Alejandra Covello que vende a US$ 1.300 el metro cuadrado el edificio de Dorrego y Cabildo y se prepara a comercializar dos nuevas torres en Palermo Hollywood.
El grupo Twins Buenos Aires planea levantar un torre de 15 pisos en Palermo. Y la constructora Sadia presentó recientemente el edificio Promenade Palermo, una torre de 35 pisos a precios que van de 1.800 a 2000 dólares el metro cuadrado.
Salvo Cargill, que construyó el RiverView, al lado del Hotel Hilton, de Puerto Madero, la mayoría son inversores locales entre los que figuran Caputo, Chacofi, Perelmuter y Franchino.
Los emprendimientos más importantes en casas particulares están motorizados por Stiglitz Hasbau y el Grupo Farallón, del patagónico Eduardo Gutiérrez, que, en enero de este año, compró Pulte Argentina a los norteamericanos. Este joint venture prevé ventas en 2005-2007 por US$ 120 millones: 780 viviendas y 7.500 m2 de oficinas y locales.
Según Liliana Pascal, jefa del Departamento Inmobiliario del Banco Credicoop, también las zonas turísticas como Bariloche o Calafate, están concentrando muchas inversiones. Sólo en Tierra del Fuego, hay un total de 88 nuevos proyectos, entre hoteles, hosterías, aparts y albergues.
FUENTE: DIARIO CLARIN
http://www.clarin.com/diario/2005/05/10/elpais/p-01901.htm
Revista Fortuna
11 / 12 / 2006
Los extranjeros hacen negocio
Inversores de otros países ven, en una tentadora renta en dólares, un imán para que el alquiler temporario se convierta en un fenómeno que crece.
En una operatoria que se está replicando en diversos sectores del real estata, son cada vez son más los inversores extranjeros que compran inmuebles de diversas características para luego volcarlos al alquiler temporario, por días, semanas o meses.
Y esto se da en sintonía con el boom de ventas y alquileres a extranjeros experimentado en Buenos Aires en los últimos tiempos, donde cada vez más propietarios de inmuebles de la Capital Federal y Gran Buenos Aires eligen volcarse hacia el alquiler temporario, seducidos, más que nada, por una renta que en algunos casos supera el 60% a la del alquiler a largo plazo por contrato.
Según indica Iuri Izrastzoff, director de una inmobiliaria especializada en alquileres y ventas a extranjeros, "Lo que aumentó notablemente es la oferta de inmuebles para alquiler temporario". Las razones son claras: un departamento que tiene un alquiler de $ 1.100 mensuales, para alquiler temporario puede llegar a costar $ 1.600 mensuales.
Otro de los factores que también influyó en esta actividad puntual, fue el auge del turismo internacional que experimentó el país desde la crisis hasta hoy.
Respecto a los valores que se manejan en el mercado, por un dos ambientes, amoblado y equipado con tecnología de últma generación puede llegar a rentarse en unos u$s 600 semanales.
Entre los barrios más solicitados por los turistas, Recoleta gana por varios cuerpos. Barrio Norte, Palermo Soho, y Belgrano, a pesar de ser una zona más alejada del centro, son los otros barrios preferidos por el visitante extranjero.
Según datos de Izrastzoff, aproximadamente un 15% fue el incremento que registró el sector durante el último año. Si bien no existen datos oficiales al respecto, el porcentaje surge de un incremento similar registrado en el ingreso de turistas extranjeros en los últimos tiempos.
Si bien el fin de año muestra un mercado de alquileres temporarios con precios estables, distintos referentes del mercado consultados por FORTUNA siguen observando cómo la brecha de precios en referencia a los meses anteriores a la crisis de 2002 se sigue acortando en los inmuebles de alta gama. "Este fenómeno se observa sólo en las propiedades de mayor nivel. En el resto de los segmentos no ocurre lo mismo", agrega puntualmente Izrastzoff.
DESEMBARCO INTERNACIONAL. Otro fenómeno que sigue cobrando fuerza es el ingreso de inversores extranjeros al mercado local de Real Estate.
En ese sentido, Izrastzoff comenta que "las consultas aumentan; y ya existen algunos casos concretos de inversores españoles que compraron departamentos para destinarlos a alquiler y que, luego de hacer sus negocios, comienzan a asesorar a otros posibles inversores de su país".
Entre los casos a los que hace referencia, se destaca el del inversor catalán que tras su paso por Buenos Aires y advertir que la oferta de locación para extranjeros está en su máximo nivel, decidió comprar un edificio de 150 unidades para comercializarlas en forma temporaria. Si bien prefieren por el momento reservar el nombre del empresario español, sí reveló que el empresario asesorará a otro grupo de inversores españoles que piensan desarrollar el mismo negocio inmobiliario.
MAS ALLA DE LA GENERAL PAZ. El alquiler temporario no es solo privativo de la Capital Federal: el gran Buenos Aires -particularmente la zona norte- también experimentó un moderado crecimiento respecto a la temporada anterior.
En este sentido Izrastzoff señala que "el monto que se está pagando por los alquileres temporarios representa la causa principal para que nuevos propietarios se decidan a rentar su casa durante el verano.
Según adelantaron en la sucursal de la inmobiliaria, un propietario de una casa en un country o barrio cerrado puede obtener entre u$s 3.000 y 4.500 por alquilar su inmueble durante un mes.
Uno de los factores que influyen en los valores que se manejan se relaciona directamente con la accesibilidad al inmueble en cuestión. "Por ejemplo en el corredor de Bancalari, con barrios como el Pacheco Golf, Santa Bárbara y Nordetla a la cabeza, los valores arrancan en los u$s 5.000 y pueden llegar hasta los u$s 8.000", asegura.
Seguridad, tranquilidad, densas arboledas, mucho verde y como quedó dicho, muy buena accesibilidad, son las principales condiciones que requieren los potenciales inquilinos a la hora de realizar una consulta.
Claudio Corsalini
FUENTE: REVISTA FORTUNA
http://www.fortuna.uol.com.ar/edicion_0184/consumo/nota_00.htm
Toni Puig: el gurú de las ciudades
Especialista español en gestión cultural, fue uno de los gestores del florecimiento de Barcelona en los últimos lustros.
Hoy difunde el concepto de “marca ciudad”, una idea fuerza alrededor de la cual toda urbe -dice- debe convocarse y hacerse visible
El intento de sacarle al visitante extranjero una opinión sobre el lugar donde uno vive resulta de mal gusto. Y la cuestión roza lo indecente si el halago ceba el interés. Cuando se trata de la mirada de Toni Puig Picart, sin embargo, surgen dos atenuantes. Primero, Puig dirá cosas gratas al oído junto con otras que hunden el estilete donde más duele, todo con españolísima gracia y parejo entusiasmo. Segundo –y más importante– la cosa podría revestirse de cierto cariz técnico o profesional, ya que se trata de entrevistar al mismísimo especialista en gestión cultural que difundió el concepto de "marca ciudad" y uno de los constructores de la "marca Barcelona", detrás de la cual hay una urbe que en veinte años pasó de jugar en segunda a ser la ciudad con mejor calidad de vida de Europa, según una encuesta de European Cities Monitor.
En una reciente visita a Buenos Aires, adonde vino a ofrecer una serie de conferencias, Puig conversó con la Revista durante un almuerzo en un restaurante de Recoleta. "Yo tengo un problema –advirtió enseguida–: la mitad de mi corazón es argentino, y de Buenos Aires." Y habrá que conceder que este catalán de energía desbordante y estilo desenfadado, fundador de la irreverente revista Ajoblanco, quizá conozca bastante bien la escurridiza idiosincrasia local: ha descubierto, por lo pronto, que medio corazón argentino y porteño ya resulta traumático.
Su llegada al ayuntamiento de Barcelona, del que es asesor desde fines de los años 70, fue el final de un curioso derrotero. "Desde adolescente me he preguntado por el sentido de las cosas –dijo, y apuró un bocado con un trago de champán rosado–. Me interesaban los mitos, lo sagrado, y tras una año de retiro en una iglesia románica de los Pirineos catalanes decidí estudiar teología. Allí eran todos curas menos una chica y yo. Me suspendían en moral porque decía lo que pensaba. Era un escándalo, pero después decía lo que tenía que decir y me aprobaban. Cuando terminé, decidí irme a la India a estudiar budismo, pero entonces conocí a Pepe Ribas, juntos montamos Ajoblanco y con esta revista ácrata y maleducada naufragaron todos los planes."
El franquismo declinaba, y alrededor de Ajoblanco germinaron diversos movimientos culturales. En el ’79, cuando los socialistas llegan al ayuntamiento, le ofrecen a Puig el área dedicada a juventud. A partir de entonces, será uno de los impulsores de la transformación que llevaría a la ciudad de Miró y Gaudí a erigirse en una de las grandes capitales culturales de Europa. Con varios libros en su haber, hoy Puig es uno de los autores del programa cultural del jefe de gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y una suerte de gurú de las grandes urbes, a las que llama a singularizarse a través de una "marca" para ofrecer a sus habitantes un sentido de pertenencia y un horizonte común.
"La marca de una ciudad no debe ser como la de una empresa –previene–. Se trata de un valor republicano. Desde las diferencias, que son fantásticas, hay que pactar una ciudad común entre políticos, empresarios, asociaciones intermedias y ciudadanos. Y ese pacto, ese diálogo, debe renovarse de manera constante, porque la gente cambia."
–¿Como se traduce eso en términos concretos?
–En Barcelona escogimos hace ocho años el valor Hagámosla juntos, hagámosla bien. Juntos, sin exclusiones. Y bien, como se deben hacer las cosas. Esto, después, lo estilizamos y quedó Hagámoslo B, por bien y por la inicial de Barcelona. Pero antes había sido Barcelona más que nunca, para lograr una identificación con la ciudad. Insistimos tanto que la gente, cuando se encontraba en la calle, al "cómo estás" respondía "más que nunca". Si tú escuchas la ciudad, cualquier ciudad del mundo, descubrirás que hay un hilo común por encima de las diferencias, y ese hilo indica el horizonte adonde apuntar.
–¿Cuál es el hilo común que une Buenos Aires?
–Hay tres ciudades en el mundo que me encantan: las tres "b". Hoy son referencia de innovación, pero dos lo saben y una no. Las primeras son Berlín y Barcelona. Y la otra es Buenos Aires, la "b" oculta. Esta ciudad tiene un potencial de creatividad enorme en todos los aspectos: artístico, cultural, empresarial.
–Pero eso aquí no se sintetiza en un proyecto común…
–Claro, ésta es la cuestión.
–Parecería que el porteño –el argentino– está en perpetua busca de su identidad.
–¡No la busquen más que ya la tienen! Y de todas formas, esto de la identidad es una tontería. A mí no me gusta esa palabra porque siempre termina en enfrentamientos, en guerras. Cuando alguien dice identidad, empiezo a correr. Ustedes han venido de culturas y países distintos, son diferentes. Tienen que mirar el presente y el futuro. ¡Pasen a la acción!
–¿Qué otras cualidades tiene Buenos Aires para tallar su propia marca?
–La amabilidad, el acogimiento. Cualquier persona te habla y te escucha.
–¿En mayor medida que en otras ciudades del mundo?
–Te contaré una historia. En el ’93, yo debía viajar de Rosario a Buenos Aires. Como éramos muy pocos en el avión, se canceló el vuelo. Tuve que viajar por tierra y estaba furioso. ¿Qué clase de país es éste donde si no hay suficientes pasajeros el avión no sale? Para colmo, aquí llovía. Subo a un taxi y el taxista me dice: "¿Por qué trae tan mala cara?". Ahí me quejé del país, del tiempo, de todo. "Usted necesita tomar un café", me responde. ¡Y me invitó a tomar un café! ¡Impensable! Esto es una experiencia de marca de ciudad increíble. Yo estaba tan encantado que me dio igual lo que había pasado, o que hiciera mal tiempo. "Usted tiene demasiadas contradicciones –me dijo el taxista–, necesita psicoanalizarse." Mira tú: intentaba solucionarme globalmente.
–¿Nota que esos lazos se han aflojado tras la crisis de 2001?
–Yo soy de afuera, que quede claro. Pero, si me disculpan, creo que a ustedes esa crisis les vino de maravillas. Se han dado de bruces con la más pura realidad. Se han encontrado en la calle gentes de todas las edades, de todos los estilos, y han dicho "de ésta vamos a salir". Yo vine justo después y la situación parecía fatal: estaban todos deprimidos. ¡Pero esta vez tenían una razón para estarlo! Y después se han puesto mucho mejor.
–¿En qué sentido?
–Están más con los pies en la tierra, sabiendo quiénes son y quiénes quieren ser. Y una cosa que a mí me encanta: han dejado de soñar con Europa. Porque ustedes todos viajaban a Europa, continuamente se fugaban de la ciudad y del país. ¡Ya dejen de mirar a Europa! Esto es Barcelona en grande. Esta ciudad tiene mucha fuerza, mucha energía. Quizás aún no encauzada hacia una orientación compartida, pero, ¿por qué venerar París o Londres? Esto es mejor: está vivo. París es una ciudad emocionante, pero es un museo. No es la misma París que los patricios argentinos visitaban a principios de siglo, claro.
–¿Y cómo encauzar esa energía?
–Toda ciudad, para encontrar esa orientación, o esa marca, debe tener algunas cuestiones clave resueltas. Por ejemplo, la seguridad. Estoy pensando en la tragedia que vivieron aquí a fines del año pasado. Lo de Cromagnon. No te puedes plantear la idea de construir una "marca ciudad" si los locales donde van los cuidadanos no son hiperseguros, porque entonces la marca es una tomadura de pelo. A la marca se llega, es un proceso.Y la seguridad de todos los que habitan la ciudad es un tema sagrado.
–¿Otros obstáculos?
–Ustedes piensan a lo grande. Ese es un defecto tremendo si los paraliza. Lo grande tiene que ser el objetivo, el resultado. Hay que pensar en lo concreto. Por ejemplo, en el ’79 teníamos que remodelar Barcelona porque era un desastre en todo. Podríamos haber hecho grandes obras, como en el París de Mitterrand, pero decidimos empezar por el microurbanismo. Arreglamos las plazas, empezamos a cuidar los barrios. La gente se convenció de que la cosa iba en serio, de que el ayuntamiento se ocupaba de la pequeña escuela, del centro de salud. Sólo después vinieron obras más grandes. Y luego los Juegos Olímpicos del ’92. Pero eso lo dejamos para el final. Primero fue zurcir la ciudad.
–¿Qué importancia tiene la gestión cultural en esto de amalgamar la ciudad?
–Si entiendes la cultura como la atmósfera que facilita sentido a los ciudadanos, muchísima. Pero si tomas la cultura por quién va a cantar en el Colón, a mí me importa un rábano. Me importará después. La tontería cultural, que abunda, es ver qué circo puedo montar para que yo, político, triunfe. Pero a la gestión cultural lo que le tiene que importar es que cada ciudadano sienta que su vida cuenta.
–"Buenos Aires tiene todo sin saber cómo usarlo para ser alguien en el mundo." Lo ha dicho el periodista Andrew Graham-Yooll. ¿Qué piensa de la frase?
–Buenos Aires lo tiene todo, sí. Pero tiene que creérselo. Yo creo que ustedes empiezan a intuir cómo usar lo que tienen. Eso lo percibo desde el corralito. Ahí ustedes se dieron cuenta de que tienen que bajar de la nube, ir a las cosas. El problema que tienen es que son demasiado inteligentes. Cuando piensan una cosa ya creen que está hecha, resuelta. Y no, recién entonces viene lo mejor, que es implementarla. Percibo sin embargo que hay gente joven, de 25 o 30 años, que es más gestora, que sabe qué es montar las cosas y no se pierde tanto en el mundo de las grandes ideas.
–¿Hay buenas perspectivas, entonces?
–Algo me recuerda aquí a los mejores momentos de Barcelona, cuando todo estaba por hacerse y la gente quería sumarse y había sueño, deseo. Percibo exigencias democráticas de los ciudadanos. Antes ustedes lo permitían todo, porque estaban encantados con el uno a uno y todo les daba igual. Ahora necesitan administraciones con equipos potentes y ligados a los ciudadanos, que dejen la política miserable del partidismo detrás. Porque aquí, el día que les digan, de verdad, sumen para Buenos Aires… ¡habrá colas!
Por Héctor M. Guyot
Perfil
Un inquieto agitador cultural
Toni Puig Picart estudió teología, filosofía y arte. Fundó la revista Ajoblanco en 1974. Especialista en gestión cultural y en marketing público, se desempeña como asesor en comunicación del ayuntamiento de Barcelona desde hace más de 25 años. Impulsor del concepto de "marca ciudad", es autor, entre otros libros, de Se acabó la diversión y La comunicación municipal cómplice de los ciudadanos (Paidós, 2003).
FUENTE: La Nación
http://www.lanacion.com.ar/762639
Europa Press
09 / 11 / 2006
Argentina/ España.- Empresas españolas se suman al 'boom' de la construcción en Buenos Aires
Media docena de empresas españolas se han sumado al 'boom' de la construcción en la ciudad de Buenos Aires y en las principales ciudades del país, un sector que se ha convertido en uno de los principales impulsores de la economía local.
BUENOS AIRES, 9 (Del corresponsal de EUROPA PRESS Rafael Saralegui)
Media docena de empresas españolas se han sumado al 'boom' de la construcción en la ciudad de Buenos Aires y en las principales ciudades del país, un sector que se ha convertido en uno de los principales impulsores de la economía local.
Los permisos de construcción y las superficies construidas crecen cada año a un promedio de un 30%, sobre todo en Buenos Aires, en especial para la realización de edificios de gran categoría destinados a la vivienda.
Varias empresas españolas como el grupo Rigel tienen proyectos en marcha, atraídas por el valor de los terrenos para construir en Buenos Aires, que son significativamente más baratos que en Madrid o Barcelona, informa hoy el diario 'La Nación'.
"El mercado inmobiliario en España está en la cresta de la ola y por eso ahora queremos avanzar en mercados que están subiendo, pero que todavía están muy lejos del techo, como el argentino", dijo Antonio Gámiz, presidente del grupo Rigel.
Rigel está construyendo una torre de apartamentos en el residencial barrio de Belgrano con una inversión de 15 millones de dólares (11,71 millones de euros), con pisos que tiene un precio base de 2.700 dólares (2.108 euros) el metro cuadrado, en una de las zonas más caras de Buenos Aires.
Otras empresas españolas como la compañía Salvago tiene en marcha un proyecto para construir un complejo comercial y de viviendas en la ciudad de Mendoza, a unos 800 kilómetros de Buenos Aires, mientras se suman otras iniciativas en el rubro hotelero.
Pero tanto crecimiento también genera problemas. Vecinos del barrio de Caballito, situado en el centro de Buenos Aires, se manifestaron ayer para pedir que se frene la construcción de torres en la zona, ya que los servicios de cloacas y agua corriente ya no dan abasto para atender a los habitantes.
FUENTE: EUROPA PRESS - 09/11/2006
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